Trabajo Social UCM obtuvo certificación por siete años

El proceso de certificación permitió revisar prácticas formativas, investigativas y de vinculación con el medio, generando espacios de reflexión colectiva sobre la formación en contextos marcados por desigualdades sociales, territoriales y ambientales.

La carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica del Maule, impartida en Talca y Curicó, obtuvo siete años de certificación, otorgados por la Fundación Qualitas, posicionándose en el nivel Destacado.

La directora de la Dirección de Acreditación, de la Dirección General de Aseguramiento de la Calidad Institucional (DGACI), María Adela Valdés, destacó el trabajo del programa y la dirección en la obtención de este resultado.

“Quiero felicitar el trabajo colaborativo del Comité de Calidad, a la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, estudiantes, académicos/as, titulados/as y equipos que hicieron posible este importante logro. La obtención de siete años y el nivel “Destacado” es un significante avance respecto a la calidad de Trabajo Social y permite posicionarse como una alternativa de calidad en el plano regional y nacional”, dijo Valdés.

Al respecto, los directores de Escuela de Trabajo Social, Karen Olivares Peña, directora sede Talca y Milton Contreras Sáez, director sede Curicó, valoraron el resultado que reafirma la excelencia académica de la carrera.   “Este logro, refleja la madurez del proyecto formativo y la trayectoria sostenida en ámbitos académicos, curriculares y territoriales. Para nuestra comunidad, este resultado reconoce más de tres décadas de trabajo comprometido, orientado a la mejora continua y a la autorregulación hacia la excelencia”, aseguraron los directores en una declaración conjunta.

“Como primera Escuela de Trabajo Social acreditada en el país, asumimos el desafío de mantener altos estándares, por lo que obtener por segunda vez consecutiva los 7 años de certificación y aportar significativamente al desarrollo del Maule y de Chile nos genera grandes responsabilidades y desafíos. La propuesta formativa consolidada integra investigación aplicada, intervención social y un enfoque de justicia social y derechos humanos, formando profesionales capaces de comprender e incidir en realidades complejas. La incorporación transversal de dimensiones como equidad de género, conflictividad socioambiental y desigualdades territoriales fortalece una lectura crítica de los procesos sociales contemporáneos” detallaron.

Sobre el proceso de certificación, los directores aseguraron que permitió revisar prácticas formativas, investigativas y de vinculación con el medio, generando espacios de reflexión colectiva sobre la formación en contextos marcados por desigualdades sociales, territoriales y ambientales. “Este resultado no solo reconoce el trabajo realizado, sino que refuerza nuestro compromiso con una formación pertinente y socialmente responsable, orientada a responder a los desafíos actuales y futuros del Trabajo Social”, añadieron.